lunes, 18 de abril de 2016

INTELIGENCIA ARTIFICIAL. LABOR DEL HOMBRE INTELIGENTE Y RESPONSABLE

En una época de  avances tecnológicos tan vertiginosos, precedida por una generación en la cual el trabajo de investigación y desarrollo fue la base de la creciente explosión científica y tecnológica, hablamos de un tema que cada vez más se apodera de nuestro quehacer cotidiano, de nuestro día a día. La inteligencia artificial.
Cuando  años atrás, en la televisión y el cine,  observábamos a súper héroes como el “Santo” y ”Batman” utilizar enormes máquinas que les permitían analizar y obtener información para vencer al mal y doblegar a los villanos más temidos de la época, todos imaginábamos el día en que esos artefactos se hicieran realidad en cada uno de nuestros hogares.
Esa realidad, hoy, nos ha alcanzado. Gran parte de la población actualmente cuenta con computadoras personales, teléfonos “inteligentes”, artefactos que cocinan, o por lo menos, calientan los alimentos a la hora que le indiquemos, lavadoras, que ahorran el esfuerzo físico, automóviles capaces de indicarnos la ruta a seguir para llegar a un destino desconocido y un sin fin de dispositivos que en la actualidad, facilitan la vida diaria de los seres humanos.
En la industria, podemos atestiguar la existencia de brazos robóticos que realizan, en poco tiempo, el trabajo de muchos hombres, en las universidades y centros de investigación observamos “humanoides” que, lo mismo tocan el piano, juegan futbol o realizan trabajos domésticos. El mundo que imagino George Lucas en la saga  “Star wars”, es cada vez más cercano a la realidad. Y así como la ficción creó tantas maravillas, tocó también el lado más oscuro del hombre. La destrucción. En la trilogía de “Terminator”, vimos como la inteligencia artificial era capaz de desarrollarse, a tal grado, que tomaba decisiones propias y comenzaba la destrucción de la humanidad.
Años después, en medio del  vertiginoso desarrollo de dispositivos “inteligentes” que nos facilitan la vida, y de igual manera, nos provocan daños a la salud (sedentarismo, daño en articulaciones, en la vista, etc.), somos testigos de conflictos bélicos, y actos terroristas, donde intervienen un sin número de armamentos que toman decisiones propias, debemos mirar hacia atrás y obtener lecciones que permitan vivir el presente y construir un futuro pacífico, justo y digno para todos.
Creo que una de las primeras cosas que debemos ver es que el binomio ciencia - tecnología puede llevar a las personas a lugares impresionantes, lo mismo de muerte que de vida. Hemos atestiguado eso a lo largo del siglo XX y lo que va del XXI. Su conducción está en las manos de seres humanos de carne y hueso,  que pueden crear con ellas maravillas o desastres. El asunto es que tomar las riendas requiere formación científica y tecnológica además de ética y política, pero nuestro mundo en este renglón está más bien en números rojos, lo que resulta en que unos pocos deciden en realidad el uso del saber y del saber hacer que suponen las dos creaciones humanas a las que nos referimos.

Si el tema de la inteligencia artificial, cada vez más, ocupa nuestras vidas, no podemos dejar de lado la importancia de utilizar los conocimientos con “inteligencia” y responsabilidad. La construcción de conocimiento es muy importante, no obstante, lo es  en igual o mayor medida la ética y el uso responsable de dicho conocimiento.
Otra reflexión que podemos realizar en este sentido es acerca del uso que le damos a los avances tecnológicos en la cotidianidad de la vida. Los seres humanos debemos controlar la tecnología, no la tecnología a nosotros.

Hoy, muchos años después de que alguien imaginara tantas maravillas científicas y tecnológicas, estamos invitados a desarrollar la inteligencia humana para seguir avanzando en el desarrollo y bien común, construir vida digna, fomentando el uso ético y responsable de las cosas que impida la existencia de la violencia en cualquiera de sus manifestaciones. Ese es el camino, ningún otro y requiere un uso adecuado de la inteligencia humana para el desarrollo de la artificial.



Por qué elegí este tema:

El tema de la inteligencia artificial siempre me ha llamado la atención -por eso es que estudié la carrera de electrónica y automatización- me gusta todo lo que tiene que ver con robots y dispositivos electrónicos, pero sobre todo por la importancia ética que tiene el desarrollo de todos estos avances. Cada vez que observamos un mayor número de logros tecnológicos, pareciera que nos vamos alejando más de la idea de que la ciencia y la tecnología deben servir al hombre. No destruirlo. 

Por eso es que elegí este tema y escribí en torno a él.



De donde partí para comenzar a escribir:

Partí de la lectura que había en los recursos didácticos del curso pero también del conocimiento previo y la experiencia en el trabajo docente que he realizado durante ya casi 20 años.

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